Fraseo
por Sergio Alvarez
Hola. Hasta ahora vimos cómo expandir nuestro vocabulario musical a través del diapasón; partiendo de situaciones comunes pudimos llegar a tocar frases con digitaciones poco comunes y a obtener sonoridades menos convencionales. A partir de ahora quisiera detenerme un poco en un punto fundamental, el fraseo. ¿Qué es el fraseo? Mi definición casera es la siguiente: “El arte de transformar los conocimientos en música”.
A mi entender, dos puntos fundamentales para mejorar nuestro fraseo son:
1) La articulación: No es lo mismo tocar ligado, que con púa; no es lo mismo si arrastro una nota (glissando) o la estiro; no es lo mismo cambiar la posición de la mano izquierda que hacer tapping; tampoco es lo mismo tocar una nota con vibrato o sin vibrato. La articulación y la importancia que le demos es fundamental para una interpretación expresiva. Mientras mayor control tengamos sobre la articulación, mejor será nuestro fraseo. La figura 1 muestra un ejemplo que se puede usar como ejercicio.


FIGURA 1 |
2) El ritmo: El ritmo es uno de los puntos más descuidados en el aprendizaje de la improvisación. Desde que nacemos nos pasamos escuchando ritmos, e inclusive, a primera oída, podemos reproducir ritmos con muchísima más facilidad que melodías; pero cuando uno comienza a improvisar (blues, rock, jazz, etc.) piensa en la escala correcta, la digitación, la base, el acorde, todo menos el ritmo.
Ejercicio para desinhibir el ritmo:
a) guitarra en mano, metrónomo con negra = 100 aprox. Nos pensamos bateristas y tocamos un ritmo con las manos sobre nuestras rodillas, lo reproducimos usando las notas de la figura 1 (escala pentatónica de A menor).
Si nos cuesta mucho, recordamos una melodía que nos guste (las músicas de propagandas son efectivas), le sacamos el ritmo, lo tocamos sobre nuestras rodillas, etc. La figura 2 muestra un ejemplo.

FIGURA 2 |
Por último mezclen el ejercicio de ritmo con el de articulación (figura 3) y verán como esas cinco notas toman vida.

FIGURA 3 |
Hasta la próxima.
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